Eficiencia energética

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Control solar con parasoles



En un contexto global, con manifiesta crisis energética, Argentina no es ajena a esta problemática. En nuestro país, el panorama general presenta un agravante por la falta de inversiones en el aprovechamiento de los recursos naturales.
Es entonces, que existe la necesidad imperiosa de concientización en el uso adecuado de la tecnología  para alcanzar eficiencia energética en los edificios. La conciencia debe iniciarse primero, a través de la toma de  decisiones adecuadas en la etapa de diseño de las envolventes, y posteriormente, por medio del uso de estrategias tecnológicas tendientes a lograr el confort interior en la vivienda. Es necesario asegurar un adecuado acondicionamiento interior, sin excesivo gasto energético.
Se infiere que aproximadamente un tercio de la energía producida en nuestro país, es consumida en y para el desenvolvimiento de los edificios. De este porcentaje, casi la mitad se utiliza para satisfacer la demanda de calefacción y de refrigeración que se realiza a través de sistemas activos de acondicionamiento.
Se puede lograr un confort bastante óptimo sin depender de las energías contaminantes, o al menos minimizando el uso de las mismas. De acuerdo al  conocimiento del clima local, la misma naturaleza por un lado, y la tecnología por el otro, nos brindan recursos adecuados para definir estrategias de diseño.
La variable del confort higrotérmico es poco considerada en el diseño arquitectónico. En nuestro medio, hay un predominio de la variable económica, o  una búsqueda exacerbada de cierta imagen estética, vinculada al uso de nuevas tecnologías de gran impacto sobre el entorno. No son considerados los verdaderos requerimientos de confort de una actividad específica. La adecuación ecológica de los edificios se introduce en instancias posteriores del diseño, con un costo ecológico muy importante. Se entiende el concepto de confort, desde el punto de vista térmico, como Calidad de Vida, es decir, que:

los usuarios puedan gozar de un ambiente interior estable, en sus aspectos higrotérmicos, de movimiento de aire, de polución ambiental. Se pueden manifestar por ejemplo, en que las distintas zonas o habitaciones de una vivienda se encuentren con temperaturas más o menos estabilizadas y en rangos similares; o que los efectos de la temperatura por estratificación del aire o por su movimiento no afecten el confort corporal”. 1

A nivel nacional existe normativa que regula el aislamiento térmico en edificios. A Nivel Municipal, la Ord.9387/95, se apoya en dicha normativa: 

Los cerramientos exteriores deben cumplir con las condiciones fijadas en cuanto a "Normas de Transmitancia y Condensación - IRAM" referidas a "Acondicionamiento térmico de edificios" Normas 11.601 - 11.603 - 11.604 y 11.605. Cuando la Dirección Control de Obras Privadas y Uso del Suelo lo considere necesario, podrá solicitar la documentación técnica correspondiente que así lo demuestre”.

Si bien existe la Normativa, los Entes de control edilicio no cumplen con su función, al menos en lo relativo a los requerimientos térmicos.
En Córdoba, no se exige todavía el cumplimiento de esta normativa para poder realizar la certificación energética de edificios. Por ende, los profesionales pueden evaluar factores económicos, antes que tener criterios de sostenibilidad en sus decisiones de diseño.
El sol, como fuente de vida, tiene su razón de ser en la existencia de los seres vivos. Pero, en determinadas épocas del año, se hace necesario prever formas de protección o de ganancia de calor. El rango de temperaturas asociadas con el confort humano se ubica entre 18º C y 24º C. Para aproximarnos a ese  confort, utilizamos la envolvente de las construcciones como regulador del paso del calor.

 El aislamiento térmico está dado por la resistencia que opone la envolvente de una edificación al paso del calor. El coeficiente de transmisión de calor requerido, de acuerdo con las condiciones ambientales, puede ser obtenido con los materiales de uso común en la construcción”.2

Es en este contexto, que el diseño de las envolventes cobra un rol de importancia dentro del proyecto. Existen recursos necesarios, de uso por el profesional proyectista para asegurar el confort interior, de una forma saludable y sustentable. Los espacios de aire o cámaras que se generan en las envolventes multicapas son un buen elemento a aprovechar, se puede regular su dimensión, hacerlos entancos o generar la posibilidad de ventilarlos, ya que el aire contenido presenta cierta resistencia a la transmisión del calor. La resistencia al paso del calor en dirección exterior – interior o en sentido opuesto, puede ser mejorado con la adición de materiales aislantes donde sea necesario. Existen una gran variedad de estos materiales en el mercado que satisfacen estándares exigentes de aislación. El proyectista es el encargado de optimizar estos recursos, ya que bien empleados, permiten el ahorro de combustible en climas fríos y la preservación de los recursos energéticos, al disminuir el uso de equipos de acondicionamiento, en climas cálidos.
La protección de las aberturas con doble vidriado, dispositivos tales como aleros, parasoles o cerramientos, junto al uso de recursos naturales como la vegetación o la ventilación natural, son elementos que hacen más sostenibles, a las decisiones del proyectista. Sobre todo, cuando éste conoce la dinámica de la transmisión del calor y utiliza la tecnología para dar solución a esta problemática.




1. SAN JUAN, Gustavo y JAUREGUI, Esteban -  Ahorro de energía para climatización, págs. 5 y 6.
2. Hanono, Miguel, Construcción en madera, pag.82.





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